Baño completo
Baño con shampoo adecuado para su piel, secado y cepillado. Revisamos orejas, uñas y estado general.
Ideal para: Mantenimiento y mascotas que se ensucian seguido.
Baño, corte y cuidado con manejo de bajo estrés. Evaluamos piel, orejas y nudos antes de empezar y te explicamos qué encontramos.

Estética con criterio clínico
Antes de mojar revisamos la piel, los oídos y los nudos. Si hay una lesión, un hongo o un problema que necesita al veterinario, te lo decimos antes de empezar.
Trabajamos con pausas y sin forcejeos. Si tu mascota se estresa demasiado, paramos y te contactamos: no sacrificamos su bienestar por terminar rápido.
La duración y el precio dependen del tamaño, el manto y el comportamiento. Te cotizamos antes de agendar.
Baño con shampoo adecuado para su piel, secado y cepillado. Revisamos orejas, uñas y estado general.
Ideal para: Mantenimiento y mascotas que se ensucian seguido.
Corte higiénico o de raza según el manto, la temporada y tu preferencia. Priorizamos que se vea bien y esté cómodo.
Ideal para: Mantos largos, calor o cambio de estilo.
Baño con producto indicado por el veterinario para problemas de piel. No sustituye una consulta dermatológica.
Ideal para: Piel irritada, hongos o indicación médica.
Corte seguro y limado básico. Revisamos el largo y la salud de las patas.
Ideal para: Uñas largas o mascotas que caminan poco en asfalto.
Limpieza externa y revisión del conducto. Si hay dolor, mal olor o secreción, se recomienda consulta.
Ideal para: Mascotas con predisposición a otitis.
Retiro de pelo muerto, tratamiento hidratante y masaje relajante. Ayuda en mudas fuertes y piel seca.
Ideal para: Mantos dobles y temporadas de muda.
Si no sabes qué elegir, el Completo cubre lo esencial. El Spa suma cuidado de piel y manto.
Para mantenerlo limpio y cómodo sin cambio de estilo.
Ideal entre cortes.
El paquete de mantenimiento con corte y detalles.
El más solicitado.
Para consentirlo y cuidar su piel y manto.
Recomendado en mudas o piel seca.
Un baño no debería ser una pelea. Este es el protocolo que seguimos.
Revisamos piel, orejas, nudos y comportamiento. Si hay algo que requiera atención veterinaria, te lo decimos antes de empezar.
Trabajamos con pausas, voz suave y sin forcejeos. Si la mascota se estresa demasiado, paramos y te contactamos.
Controlamos la temperatura y nunca dejamos a la mascota sola dentro de la jaula de secado.
Te explicamos cómo quedó el manto, qué encontramos en piel u orejas y cuándo conviene el siguiente baño.
Entre 1 y 3 horas según el tamaño, el manto y el comportamiento. Te avisamos cuando esté listo.
Depende del estilo y del manto. Podemos hacer corte a tijera, máquina o una combinación.
Recomendamos no quedarte: tu presencia puede aumentar el estrés. Te enviamos aviso al terminar.
Sí, con manejo de bajo estrés. Si hay riesgo para él o para el equipo, detenemos el servicio y te explicamos las opciones.
Cada 4 a 6 semanas en la mayoría de los casos. Razas de piel sensible o mantos largos pueden requerir otro intervalo.
No los desenredamos a la fuerza. Por bienestar, puede ser necesario rasurar la zona y te lo consultamos antes.